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miércoles, 17 de enero de 2018

La primera final europea del Athletic Club: derrota en blanco y negro

Artículo publicado por Igor Santos Salazar en www.losotros18.com el 17/01/2018


Plantilla del Athletic Club 1956

Si caminando por las calles de Bilbao preguntáis por la primera final europea del Athletic, el caudal de memoria que habréis evocado terminará por confluir, con total seguridad, en el recuerdo de los partidos jugados en la primavera de 1977 contra la Juventus. El 1-0 del Olímpico al que siguió, dos semanas después, un 2-1 en San Mamés (entonces las finales no eran a partido único). Un resultado insuficiente para que el conjunto rojiblanco pudiese levantar su primer título continental. Como si de una oración se tratase muchos os recitarán Iribar, Villar, Irureta, Dani, Rojo… Santos laicos que no pudieron contrarrestar al equipo del abogado Agnelli, aquel formado por buena parte de la selección italiana: Zoff, Gentile, Cabrini, Scirea, Tardelli, Bettega…

Los más jóvenes, sin embargo, dirán que de aquella final conservan pocas imágenes, todas filtradas a través de una televisión o de un vídeo colgado en internet. Y quizás prefieran compartir con vosotros sus recuerdos de otra final europea. De otra derrota. Bucarest 2012.

Muy pocos, casi ninguno, habrán respondido correctamente a vuestra pregunta inicial. Pues la primera final europea del Athletic no coincide en el calendario con el año 1977. Es necesario escalar por las paredes del tiempo y hollar el amarillo que tiñe las páginas de viejos cotidianos y de antiguas fotos para llegar a las alturas de oxígeno enrarecido de una España triste, en blanco y negro; para adentrarse en la aventura de la primera final europea del conjunto bilbaino: la Copa Latina disputada en Milán un 3 de julio de 1956, pocos meses después de la concesión del Premio Nobel de Literatura a Juan Ramón Jiménez, poeta en el exilio.

Una copa en la posguerra

La Copa Latina fue creada en 1949 tras alcanzar un acuerdo las federaciones de fútbol de Portugal, España, Francia e Italia – la Uefa nacía como institución solo en 1954. A la nueva competición debían concurrir los campeones nacionales que, con la temporada de sus respectivos países concluída, se enfrentaban en el campo de uno de los cuatro equipos participantes siguiendo la fórmula de dos semifinales y final, como en la actual Euroliga de Basket. Además cada cuatro años se proclamaba a la federación ganadora en base a los puntos conseguidos por sus equipos durante los años anteriores (cada temporada el campeón recibía 4, el subcampeón 3 etc.).

La Copa se caracterizó muy pronto por desajustes organizativos. A la renuncia de algunos campeones a participar en ella, como la Juventus, el Inter o el Benfica en las ediciones de los años 1950, 1953 y 1955 se unió su suspensión en 1954. Un parón justificado por la coincidencia en el calendario con el Mundial de Suecia. La creación de la Copa de Europa en la temporada 1955/56 iba a representar su condena a muerte, y ello a pesar de que durante dos años (56 y 57) se disputó de forma conjunta, siendo el Real Madrid campeón en la edición de 1957. El conjunto blanco se hacía así con un curioso doblete, Copa de Europa – Copa Latina. Como muchos ya habían intuido, tras la pausa provocada por la celebración del Mundial de 1958, la Copa Latina dejó de existir, confluyendo definitivamente todas las federaciones europeas en la Copa de Europa.

Se seguía así la voluntad de agregación institucional y competitiva que caracterizó la acción política del secretario de la Uefa, Henry Delaunay. Una historia en parte diferente a la que vivió la más veterana Mitropa Cup, creada en 1927 entre los países de la Europa Central e Italia. Suspendida tras 1940 por el caos en el que sumió al continente la II Guerra Mundial, motivaciones políticas dictadas al calor de la Guerra Fría provocaron su refundación en 1955. Nunca pudo sostener la competencia de la nueva Copa de Europa a pesar de mantenerse con vida, si bien con un prestigio muy menor, hasta 1992, año de su definitiva supresión.

En el caso de la Copa Latina, repasar su palmarés basta para demostrar la importancia relativa de la competición: los equipos que se alzaron con ella siguen siendo protagonistas del fútbol europeo (Barcelona, Milan, Real Madrid…) y muchos de sus participantes, desde el Torino inmediatamente posterior al desastre de Superga, al Athletic o al Stade de Reims, han escrito páginas épicas de la historia del balompié europeo.

Arena Cívica, 3 de julio de 1956. El inicio de una tradición


Estadio Arena Cívica

Tras una temporada triunfal en la que el Athletic dirigido por Ferdinand Daučík había ganado la Liga y la Copa, el equipo rojiblanco llegó a una Milán sumergida en el bochorno estival tras 33 horas de viaje ferroviario (vía Barcelona y Niza). Al menos esto es cuanto relata José María Unibaso Landa (en arte Joma), el periodista deportivo de la Gaceta del Norte que acompañó al equipo durante buena parte de aquel viaje a Italia. Tras el sorteo de las semifinales, la tropa bilbaina supo que debía eliminar en la semifinal al Niza, en busca de una final en la que su oponente saldría del encuentro entre el Milan (la Fiorentina, campeona de Italia, había renunciado) y el Benfica (el Oporto, campeón luso, había hecho lo mismo). Es interesante observar como la prensa italiana consideraba entonces al Athletic como principal favorito para alzarse con la victoria en el torneo. Periodistas que veían también en Maguregi al “mejor medio del continente”.

El escenario elegido no fue San Siro, terreno de juego entonces propiedad del Milan. Los partidos se jugaron en la Arena Cívica, dotada de iluminación para los partidos nocturnos. Era, y aún es, un espectacular anfiteatro neoclásico inaugurado por Napoleón Bonaparte el 18 agosto de 1807. Un espacio en el que se desarrollaban multitud de actividades deportivas, desde los partidos del Inter al lanzamiento de jabalina, y que a veces había servido también para disputar naumaquias en la más pura tradición de la Roma clásica. Una pieza fundamental en el horizonte futbolístico de la ciudad de San Ambrosio que pasa siempre inadvertido a las multitudes turísticas que cada año invaden las calles de Milán y que aún hoy es sede de los partidos como local del Brera Calcio.

En aquellos días la Arena fue testigo de todos los partidos de la competición. Ya en las seminifinales, los presagios de la prensa se fueron confirmando con la victoria del Milan sobre el Benfica (4-2) y del marcador (2-0) con el que el Athletic se impuso al conjunto francés, goles de Marcaida y Arieta, en una primera parte de juego sensacional (la crítica fue unánime) de los “leones”.

De este modo se llegó al día de la final. El encuentro entre los rossoneri y los zurigorri, previsto para las 21.30 de la noche, se retrasó hasta las 22.20 para dar espacio a la prórroga que dilucidó el tercer puesto del Benfica. Solo entonces el once inicial del Athletic compuesto por Carmelo, Orue, Garay, Canito, Mauri, Maguregi, Artetxe, Marcaida, Arieta, Uribe y Gaínza entró en el terreno de juego para enfrentarse al equipo anfitrión ante más de 40.000 espectadores. A pesar de un relativo dominio territorial del conjunto vasco, el Milan marcó primero, por obra de Bagnoli, el mismo a quien el tiempo tenía reservado un lugar especial en la historia del “calcio”: conseguiría sorprendentemente el “scudetto” en 1984 como entrenador del Hellas-Verona.


Uno de los goles del Milan

Ya iniciada la segunda mitad, Artetxe empató el partido. Parecía que el equipo bilbaino iba a confirmar los pronósticos. Nada más lejos de la realidad. Un ordenado Milan consiguió primero el 2-1 mediante Dalmonte y a cinco minutos de la conclusión Schiaffino batió de nuevo a Carmelo para situar el definitivo 3-1 en el marcador. El Milan de Maldini padre, Liedholm y el portero Buffon (Lorenzo, no Gianluigi) se adornaba con la segunda Copa Latina de su historia.

Tras la derrota, los jugadores, técnicos y directiva del Athletic continuaron su viaje por Italia: destino Roma. En el Vaticano iban a ser recibidos en audiencia privada por papa Pío XII. Aquella bendición apostólica no iba a impedir que el Athletic inaugurase en un verano en blanco y negro una pequeña, desafortunada tradición. La de la derrota en las finales europeas. En las tres finales europeas: 1956, 1977, 2012.


Recepción del Papa Pio XII al Athletic Club

Antes o después las tradiciones terminan. La utopía rojiblanca continúa.

martes, 16 de enero de 2018

Erika, la catalizadora

Artículo publicado por Iñaki Martín Abraldes en www.fiebrerojiblanca.com el 16/01/2018

Trece temporadas, 340 partidos y 246 goles es el impresionante balance de la jugadora rojiblanca


Como el paladio en la química orgánica, Erika cataliza un porcentaje altísimo de las jugadas de peligro del Athletic, pues prácticamente no hay ocasión de gol de las leonas en las que el balón no haya pasado por sus botas. Sin ir más lejos, el domingo pasado frente al Santa Teresa, las ocasiones más claras llegaron por el sector izquierdo, el perfil del campo que domina Erika, y en el que tiene a Nekane, su mejor socia, que tanto es así que se pasan los partidos corrigiéndose y dándose soluciones la una a la otra.

En la química también ocurre que sin metal de por medio no ocurre lo que uno quiere o espera, los átomos no se buscan porque no hay nadie que los presente para que se conozcan y formen una relación que nadie pueda romper. Y es que la temporada en la que Erika sufrió una lesión que se fue complicando y que, a priori, no parecía grave, al equipo le costaba un mundo encontrar las vías de escape de las rivales. Y la que más sufría esa orfandad era Nekane.

13 temporadas lleva Erika en el primer equipo, 340 partidos y 246 goles, que se dice pronto, pues ya formaba parte de aquel Athletic que ganó su tercera liga de forma consecutiva en la 2004-05. Y aquí sigue, siendo el eje del juego ofensivo, habiendo tenido que retrasar su posición, de delantera o extremo a interior o mediapunta, ha perdido en velocidad pero ha ganado en comprensión del juego. Lo que en ella se mantiene inalterable son las ganas, el sacrificio, el olfato goleador y las buenas maneras fuera del campo, siempre dispuesta a hablar con una sonrisa, una chica muy muy futbolera que no falla a charlas sobre fútbol, psicología o lo que sea necesario para mejorar y aprender. Es un ejemplo en el que deben mirarse jugadoras como Maite Oroz o Lucía García, encaminadas a ser los metales pesados del equipo rojiblanco.

Ganea será el sexto extranjero del Athletic

Artículo publicado por Juanma Velasco en el diario Marca el 15/01/2018

Cristian Ganea se incorpora este verano al Athletic y mirará las ventanas de las fechas FIFA para conocer cuándo juega Rumanía, selección de la que es integrante. El lateral izquierdo, que ha firmado un contrato por tres temporadas con opción a una cuarta en función de una serie de variables, es uno de los pocos extranjeros que han vestido la camiseta del primer equipo rojiblanco. Quitando los fundadores del club -la gran mayoría británicos- sólo cinco jugadores más llegaron de otros países: Biurrun (Brasil), Amorebieta (Venezuela), Iturriaga (México) Lizarazu y Laporte (Francia). Cada uno de ellos es dueño de una historia particular.

El rumano Ganea tiene pasado en Bizkaia. Siendo un niño se trasladó con su familia a Basauri y allí vivió su adolescencia. Jugó en distintos equipos de fútbol de la provincia, hizo pruebas con el Athletic y jugó en la selección de Euskadi de categorías inferiores. Esta Navidad la ha pasado en Basauri, que es donde residen y trabajan sus padres.

Vicente Biurrun, portero de la primera plantilla rojiblanca entre 1990 y 1994, nació en la ciudad brasileña de Sao Paulo, que es donde vivían sus padres por cuestiones laborales. Apenas estuvo cuatro años en Brasil y sus padres regresaron a Gipuzkoa, su provincia de referencia. Biurrun inició su carrera en la Real para después fichar por Osasuna y de allí llegar al Athletic. Entraba de lleno en los parámetros que rigen la filosofía rojiblanca al tratarse de un futbolista formado en cualquier equipo de la cantera de Euskadi.

Dos años después de la salida de Biurrun el Athletic fichó a Bixente Lizarazu, procedente del Girondins de Burdeos. El lateral izquierdo internacional con Francia era natural de San Juan de Luz, que forma parte del territorio vasco-francés. En su contratación no hubo dudas filosóficas y se valoró su condición de vasco. Tuvo una corta carrera en Bilbao y pocos meses más tarde fichó por el Bayern Múnich.

De Venezuela a Francia

Los siguientes futbolistas con pasaporte extranjero que han jugado en el Athletic son Fernando Amorebieta (2005-13) y Aymeric Laporte, que sigue perteneciendo a la plantilla. Amorebieta lo hizo con pasaporte venezolano, que es la selección que eligió para jugar en categoría absoluta después de haber jugado hasta la sub21 con España, y Laporte es francés, de Agen.

Coincidiendo en etapa con Amorebieta el Athletic también dio la alternativa a Javier Iturriaga, centrocampista que sólo estuvo una temporada en el primer equipo (2006-07) y luego firmó por el Salamanca antes de colgar las botas en el Getxo. Iturriaga, hijo de guipuzcoanos, nació en México y residió en el país americano hasta los 13 años, que es cuando se fue a estudiar a Reino Unido. Estuvo un año en la isla y se trasladó con su familia a Bilbao. Despuntó en uno de los clubes de cantera de la provincia y terminó firmando por el Athletic para integrarse en uno de sus equipos de la última escalera formativa.

Por último, la incorporación de Laporte se incorporó al club por una tercera vía. Agen no pertenece a territorio vasco-francés, así que el club solucionó su 'pasaporte' hacia Lezama alistándole en un club de formación vascofrancés.

En los próximos años el Athletic está abierto al salto de más extranjeros hacia el primer equipo ya que en las categorías inferiores hay futbolistas de distintas nacionalidades, hijos de migrantes que se han asentado en Bizkaia, pero formados en equipos de la provincia y en el club rojiblanco desde edades muy tempranas.

domingo, 14 de enero de 2018

Resumen Jor. 19ª: RCD Espanyol - Athletic Club

Fuente: www.athletic-club.eus


Resumen Jor. 16ª: Athletic Club - Santa Teresa

Fuente: Canal YouTube TVAthleticClub


Visualizar un partido

Artículo publicado por Julen Guerrero en el diario El Correo el 14//01/2018


Al contrario que el Espanyol, desafortunadamente el Athletic ya no juega partidos de Copa este mes. La eliminatoria contra el Formentera fue un duro golpe que sirvió para retomar el rumbo, pero que al tiempo nos privará de disfrutar de una de nuestras competiciones favoritas. Por el contrario, el conjunto 'perico' se ha conseguido meter en los cuartos de final del torneo del k.o. eliminando al Levante esta semana y tendría que afrontar una dura eliminatoria frente al Barcelona después de enfrentarse hoy al Athletic.

Por ello, es posible que pueda tener más la mente en ese derbi que en el partido de hoy, que unido a los rumores de la posible marcha de su entrenador, Quique Sánchez Flores -aseguró ayer que se quedaba-, les puede debilitar para este encuentro. Para el equipo catalán va a suponer un gran desgaste tanto físico como psicológico, algo que el Athletic debe aprovechar a fin de llevarse los tres puntos que le permitan seguir escalando posiciones. Será importante que el equipo rojiblanco intente imponer un ritmo alto desde el inicio.

Ritmo alto en la presión con pasos adelante incluso sabiendo que el Espanyol es un equipo al que le gusta jugar a la contra y no le importa que el rival tenga más dominio en el juego. Ritmos altos en las transiciones, buscando hacer daño a la espalda. Presión rápida tras la pérdida para no dejar levantar la cabeza a quien tiene el balón. Esos primeros tres segundos serán claves para no dejarles pensar, mirar y jugar al espacio.

Los últimos resultados positivos han aupado al Athletic cerca de los puestos Europeos, algo que hay que consolidar antes de que llegue de nuevo la Europa League y las semanas se pueden hacer más duras. Han sido días tranquilos para trabajar, algunas renovaciones contractuales han podido dar seguridad a la plantilla y eso siempre suele notarse en el campo.

El Athletic tiene que tener ganas de gustarse y de seguir sumando para salir de enero en posiciones de privilegio. Este es el último partido de la primera vuelta y servirá para hacer balance de todo lo sucedido hasta este momento. Para preparar los partidos, normalmente antes de disputarlos, el entrenador visualiza cómo cree que pueden ser y cómo quiere que sean. Luego el desarrollo del juego puede que sea diferente, el deporte no es una ciencia exacta, y ahí es donde deben saber actuar introduciendo los cambios tácticos, de posición o de jugadores necesarios y oportunos para amoldarse a lo que el partido va demandando.

Esto también debe ocurrir con cada jugador que pueda participar. Interesarte por cómo juega el rival, las principales virtudes y defectos del jugador o jugadores que vas a tener enfrente y cómo lo vas a contrarrestar tanto defensivamente como ofensivamente es muy importante para el éxito colectivo. Es parte del trabajo de un jugador y de su responsabilidad. Uno debe de cargar con la responsabilidad que le corresponde y dejar a un lado la carga que a veces se atribuye, pero que no es suya. Compaginar bien las obligaciones colectivas con las individuales forma parte del éxito de un equipo.

martes, 9 de enero de 2018

Urtzi, un niño acosado que recibe el calor de la afición del Athletic

Fuente: www.aupaathletic.com



La afición del Athletic es especial. Es algo que se dice habitualmente pero que hechos como los del domingo lo corroboran. Quizá no sea la que más grite, pero si la más singular, de eso no hay duda.

Ante el Alavés Urtzi, un niño con problemas auditivos que sufría acoso escolar, fue protagonista de una genial inciativa de Iñigo Cabacas Herri Harmaila, que le invitó al partido, le realizó algún obsequio, le mostro su apoyo, y sobre todo le demostró que no está solo en una de las situaciones más delicadas que puede sufrir un niño: los insultos y golpes de sus compañeros de clase.

Aduriz, a la altura de Messi y Raúl

Artículo publicado por A. Martínez en el diario Deia el 09/01/2018


Aritz Aduriz sigue empeñado en batir todos los registros que estén a su alcance. A un mes de cumplir 37 años, el delantero, máximo goleador del equipo desde su regreso en el verano de 2012, se colocó el domingo, tras su gol de penalti al Alavés, a la altura de Leo Messi y Raúl González Blanco. Ellos son los únicos futbolistas de La Liga que han anotado ante 35 rivales distintos en Primera División a lo largo de su trayectoria deportiva. Curiosamente, son cuatro los equipos ante los que se han enfrentado y no han podido marcar ni el donostiarra ni el argentino. También Raúl, retirado ya de la práctica del fútbol, por lo que no podrá seguir aumentando su número de víctimas.

El Alavés era el único equipo vasco que se le resistía a Aduriz de entre todos a los que se había enfrentado en Primera, pues aunque marcó en el amistoso del pasado verano, no había visto puerta frente a los babazorros en ninguno de los tres encuentros oficiales que había disputado hasta el domingo, cuando por fin pudo quitarse esa espinita.

Más complicado lo tendrá de ahora en adelante para poder aumentar esa cifra. De los equipos a los que se ha enfrentado en la máxima categoría solo Cádiz, Gimnàstic, Córdoba -en Segunda a día de hoy- y Murcia -que trata de resurgir desde Segunda B- se le han resistido. Deberá esperar a que alguno de ellos regrese a Primera o, en su defecto, que otros como Huesca, Oviedo o Lugo, que a día de hoy pelean por subir, logren su objetivo. Además, el donostiarra es el único de los tres futbolistas que sabe lo que es marcar ante el equipo de su vida, pues son tres los tantos que le ha marcado al Athletic.

El récord que ostentan Messi, Raúl y el propio Aduriz podría quedarse de aquí a pocas semanas en posesión del argentino de manera exclusiva. Barcelona y Girona se verán las caras en el Camp Nou el fin de semana del 24-25 de febrero y entonces Messi podría estrenarse ante los gerundenses después de que no anotara en el choque de la primera vuelta disputado en Montilivi. Además del Girona, Cádiz, Murcia y Xerez son los otros tres equipos que se le resisten. Raúl, por su parte, no marcó ante Getafe, Gimnàstic, Levante y Xerez.

Reflexiones navideñas

Artículo publicado por Julen Guerrero en el diario El Correo el 07//01/2018


El parón navideño, normalmente, es bien recibido por los jugadores y el cuerpo técnico. El desgaste físico y psicológico que hay desde el primer día de entrenamiento a primeros de julio es muy grande.

Las pretemporadas han dejado de ser aquellas sesiones de entrenamiento en las que se buscaba un sitio para estar tranquilos y que no pasara nada reseñable más allá de las cuestiones propias de las primeras cargas de trabajo. Ahora, los viajes y compromisos son los que mandan. Más aún sí el equipo ha de jugar una o dos fases previas de Europa League, donde te juegas parte del trabajo de la temporada anterior.

Así pues, este descanso navideño sirve para desconectar de los esfuerzos y exigencias y pasar algo más de tiempo con la familia y amigos. El descanso, además de necesario, debe ser reparador y ayudar a jugadores, cuerpo técnico y, por qué no, directiva, a integrar todo lo que ha ido sucediendo a lo largo de estos meses. Ayuda a encajar las piezas, a que cada elemento de esta microhistoria encuentre su lugar.

Pero todo tiene su parte buena y menos buena. Si la desconexión es demasiado grande, volver a la competición después de este periodo de descanso, puede que no resulte nada sencillo. En el primer encuentro suele costar coger el ritmo, y en esto, el Alavés, rival hoy del Athletic en San Mamés, parte con ventaja ya que ha jugado partido de Copa entre semana, además con victoria, en Formentera.

Otros años se ha disputado el partido de la selección de Euskadi, que suele venir muy bien para adaptarse de nuevo a la competición. Pero este año, esta tradicional y esperada cita, no se ha celebrado. Era un partido que se jugaba, sí o sí. ¿Es éste otro síntoma de que los tiempos están cambiando?

Pero si el descanso es necesario, lo debería ser para todos, aunque vivimos en una sociedad que, a veces, no lo permite. Los medios de comunicación necesitan publicar información de manera constante, la maquinaria nunca duerme. La afición también lo demanda.

Hay veces que el Athletic, que siempre genera información, lo pone especialmente fácil. Por un lado tenemos la salida (o no) de Kepa, supuestamente al Real Madrid. Un chaval de 23 años, con varias cesiones en equipos de Segunda División, experiencia en el primer equipo e internacional absoluto. Por otro, la incorporación de dos jugadores, uno de la misma edad que Kepa y otro un año más joven, para el Baskonia, tercer equipo del club rojiblanco. En el Baskonia, desde donde dan el salto los chavales del juvenil, se van a encontrar con compañeros varios años mas jóvenes que ellos. Todo esto, que choca con la línea habitual de actuación dentro de Lezama, está dando mucho de qué hablar y debatir entre los aficionados de la parroquia rojiblanca.

Hablando de Kepa y de los 23 años que tiene. No me parece un joven inmaduro o inexperto, como en muchos sitios se da a entender, aunque no lleve muchos partidos en Primera División. Con esa edad, en el fútbol son muchas las dificultades y la experiencia que has tenido que ir asumiendo, y es posible que más siendo portero.

Kepa ha tenido que salir de Lezama para curtirse. Dos cesiones - Ponferrada y Valladolid - en esos momentos sí que era inexperto, con apenas diecinueve o veinte años, teniendo que dejar la familia y el Athletic, que era lo único que conocía. Abandonar tu casa no es nada sencillo.

Siempre nos ponemos en el lado bueno. Te ceden para que cojas experiencia y puedas volver mucho más formado. Mirado así suena muy bien, y quizá en ese momento no haya otras alternativas. Lo de Kepa ha funcionado, pero ¿alguien se acuerda de todos aquellos que son cedidos y nunca vuelven? Que por cierto, son la mayoría.

Es posible que la decisión de quedarse o no, la pudo empezar a mascar en la soledad de estas cesiones, cuando empiezas a ver las cosquillas a la vida. Donde muchos otros se quedaron y normalmente son olvidados.

Pase lo que pase, es momento de que todo termine. La decisión de Kepa, no queda mas remedio, debe ser respetada. El Athletic se tiene que centrar en su día a día y en sus compromisos. Siempre ha salido adelante, y en la portería, si decide marcharse, hay recambios de garantías.

El Athletic es un club único en el mundo y. entre otras cosas, debe distinguirse por su señorío. En situaciones como ésta, la actuación de los que forman o formamos el Athletic globalmente, debe ser distinta a otros clubes. Pero no solo si Kepa se queda, sobre todo si decide irse.

Debe ser parte de la educación que se imparte en Lezama. La cuestión no es abducir a un jugador para que se quede, sino hacerle consciente de lo que Bilbao, el Athletic y su afición te aporta. A partir de ahí el Athletic debe actuar de manera honesta, respetar decisiones y velar por su sistema. No tiene sentido cerrar puertas cegados por el rencor. A menudo, son puertas que más que cerrarse el que decide irse, se cierra a sí mismo el club.