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jueves, 13 de octubre de 2011

Jesús Garay (II)

Las excelentes cualidades del nuevo defensa central del Athletic llamaron pronto la atención de los entendidos. Era más que previsible una llamada del seleccionador nacional.
Su debut como jugador internacional tuvo lugar en marzo de 1953. Lo hizo ante el combinado belga en el viejo campo de Las Corts. Así, totalizó treinta encuentros entre amistosos y los de carácter oficial.
Participó, ya bien rebasada la treintena, en el Campeonato Mundial de Fútbol celebrado en Chile durante el verano de 1962. Formaría parte de ese modo de la que, al menos sobre el papel de la teoría, era la mejor selección española de todos los tiempos. Ahí estaban nombres tan sonoros como Kubala y Di Stéfano, casi nada.
No obstante, la actuación de la selección de España (a pesar de contar con la ayuda de esas dos figuras ya nacionalizadas) resultó de lo más decepcionante que pueda uno imaginarse. Todas las ilusiones forjadas alrededor del "superequipo" se derrumbaron cual castillo de naipes.

Jesús Garay con la camiseta del F.C. Barcelona
El Athletic siempre había tenido por norma no traspasar a ningún jugador que se hallara en la cúspide de su carrera deportiva. Pero había que sanear la economía rojiblanca, y afrontar obras de importancia capital en la llamada "Catedral" del fútbol español.
Fue ante la temporada 1960-61 cuando Javier Prado Urquijo (presidente de los "leones") acordó un historico traspaso con los tenaces directivos del F.C. Barcelona. Así se iría para siempre del Athletic como jugador su extraordinario defensa central, tras tres años y medio de arduas negociaciones. El montante quedó cifrado en cinco millones y medio de pesetas (33000€), muy importante para la época.
En esa llamativa operación, que en sí dividió a la afición rojiblanca, entró también Gonzalo Díaz Beitia. El propio Garay aclaró al respecto:
- Yo no quería marcharme de ninguna manera. Estaba proyectando poner una tienda de deportes, estaba en casa, pero... Las gestiones las llevó mi hermano José. En lo económico salí ganando mucho. En el Athletic estaba por 225.000 (1650€) pesetas al año. El Barça me ofreció un millón (6000€) por temporada. Creo que le pedia al Athletic un contrato por cinco temporadas a 350000 (2142€). No aceptaron y me marché.
Durante 1957 se había levantado en San Mamés la nueva tribuna de Fondo Sur, la cual se iría amortizando poco a poco, siempre en la medida en que era finalizada la principal, la del espectacular arco que (desde marzo de 1953) define mejor que nada al estadio del Athletic.
El traspaso del gran defensa al Barça supuso una buena inyección económica, y de esta forma se pudo levantar en 1961-62 la tribuna del Fondo Norte. Los buenos aficionados de la época recordarán que durante años sería denominada "La Tribuna de Garay".

Tribuna Norte de San Mamés o popularmente conocida como Tribuna de Garay
El regreso a "La Catedral" con otra camiseta, tuvo para Jesús Garay una especial relevancia: - La primera vez que volví a San Mamés sentí una emoción tremenda, un no se qué; pero era un profesional que tenía que cumplir.

En 1966 y tras una temporada en el Málaga se retiró como deportista de élite.
Dejó atrás un imborrable recuerdo de majestuoso jugador, de categoría contrastada, siempre elegante. Con el inexorable declinar físico que marcan los años, Jesús Garay se enfrentaría a un nuevo reto que "solo" exigía experiencia y saber estar, como técnico y ojeador del Athletic. A principios de los años 90 confesaria con su habitual franqueza:
- Ahora me tengo que cuidar y voy poco a poco a San Mamés porque sufro mucho de verdad, pero "me hincho" de ver fútbol a pesar de ir poco a San Mamés. Veo a los chavales, alevines, juveniles y hasta partidos de Regional.
Finalmente, cabe destacar su autorizada opinión técnica acerca de excompañeros, antiguos rivales y jugadores posteriores, gente que ha estado en boca de todos los aficionados al balompié:
-Hombre, siempre te queda la impresión de los que a uno le parecieron fenómenos. Como Maguregui, "Piru" Gainza, Panizo... ¡Tantos del Athletic! Y luego Di Stéfano, Kubala, y aquel holandés, Wilkes, que fue un jugador sensacional, o Cruyff que para mí ha sido mejor que Maradona. Cruyff era potente y tenía aquel cambio de ritmo. A mí Maradona me ha parecido un gran jugador, pero físicamente pobre.

Jesús Garay falleció un mes después que su compañero "Piru", el 10 de febrero de 1995, en Bilbao, por culpa de una afección cardíaca. Tenia 64 años de edad.

(Fuente: Crónica del Athletic de Bilbao 1994 - 1995)