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martes, 23 de mayo de 2017

Valverde, by Jon Loidi

Fuente: Jon Loidi Begoña @JLadventures

Finaliza un ciclo. Un gran ciclo. Eskerrik asko Txingurri. Tu casa para siempre, leyenda.


lunes, 22 de mayo de 2017

Entrevista con Gorka Iraizoz

Fuente: www.athletic-club.eus

Días después de su despedida en San Mamés hemos entrevistado a Gorka Iraizoz, concretamente el 18 de mayo. En la charla, entre otros asuntos, el guardameta ha repasado sus primeros pasos, su estancia fuera del Athletic y sus sensaciones en el adiós, además de dejarnos su opinión sobre los entrenadores que ha tenido.


jueves, 18 de mayo de 2017

Un ilustre visitante en las despedidas

Artículo publicado por Arkaitz Aramendia en el diario Deia el 18/05/2017

El Athletic, destinado a ser el último rival del Atlético en el Calderón, ya cerró el Metropolitano en mayo de 1966


Imagen general del Metropolitano. (Foto: DEIA)

Atlético de Madrid y Athletic parecen destinados a mantener su legendaria unión hasta el fin de los días. Solo así puede entenderse que el conjunto bilbaino, además de figurar el domingo como último oponente de los colchoneros en el Vicente Calderón fuera también el último rival de los madrileños en el antiguo Metropolitano, que cerró sus puertas en 1966, hace ya más de medio siglo. El transcurrir de los acontecimientos ha querido que algo similar a lo ocurrido entonces se repita dentro de tres días, cuando el Atlético vuelva a despedirse de un estadio que pasará a ser historia al término de la temporada en beneficio de un nuevo coliseo, el Wanda Metropolitano, que tiene prevista su inauguración en septiembre.

El del domingo, no obstante, no será el último encuentro que albergue el Calderón, que será sede de la final de Copa que enfrentará a Barcelona y Alavés el próximo día 27. Los pupilos de Ernesto Valverde, por tanto, dejarán su huella en el feudo madrileño en el penúltimo encuentro oficial que se dispute en un estadio que, eso sí, no volverá a pisar el Atlético en competición oficial. Tampoco lo hicieron los locales, con el ilustre Metropolitano como hogar, después del envite copero que les midió con el Athletic el 7 de mayo de 1966, cuando los hombres dirigidos por Piru Gainza clausuraron el campo, que había sido inaugurado en 1923. Tamaño honor correspondió a los leones, que pasaron a la historia como último equipo visitante en el choque de ida de los cuartos de final de Copa, partido en el que los colchoneros se impusieron por 1-0 con gol del hondureño Cardona en el minuto 43.

En las gradas, a diferencia de lo que ocurrirá este domingo, nadie sabía que aquel iba a ser el último encuentro que albergaría un estadio que acompañó al Atlético durante 43 años de su vida. Pero así fue, porque en la vuelta, con la liga ya finalizada, los bilbainos lograron voltear la eliminatoria al vencer por 2-0 en San Mamés con tantos de Koldo Agirre y Ormaza. Así se fraguó el para muchos inesperado adiós del Metropolitano, abocado a despedirse del fútbol debido a la eliminación del Atlético en una cita a doble partido en la que los colchoneros mordieron el polvo pese a la victoria lograda por la mínima en la ida. “Jugar allí significaba enfrentarse a grandes jugadores en medio de un gran ambiente”, recuerda para DEIA José Mari Argoitia (Galdakao, 1940), que conoció de primera mano un campo que le trae “buenos recuerdos”.

“Siempre había mucha gente y eran partidos bonitos”, agrega el exjugador del Athletic, que fue titular en la última noche del Metropolitano, en la que el cuadro vizcaino salió de inicio con un once formado por: Iribar, Zorriketa, Etxeberria, Orue, Larrauri, Uriarte, Arieta II, Koldo Agirre, Ormaza, Argoitia y Lavin. Fueron los elegidos para saltar al césped a las 20.45 horas de un sábado que resultaría histórico a la postre, dada la relevancia del Metropolitano, que acababa de ver cómo el Atlético se proclamaba campeón de liga. Los terrenos, sin embargo, estaban vendidos para entonces y únicamente faltaba poner el punto final al recorrido de un estadio que daba sus últimos coletazos. Seguiría con vida mientras los colchoneros, con Domingo Balmanya en el banquillo continuaran en pie en una Copa en la que el Athletic se convirtió en histórico verdugo de los madrileños.

LLENO EN EL ADIÓS

Ajenos a ello, aún, llenaron las gradas los aficionados locales, que veían cómo avanzaban a gran velocidad las obras de un nuevo campo, junto al río, que se llamaría Estadio del Manzanares. Sería el escenario que relevaría en sus funciones al Metropolitano, que recibió la última visita en vida de los rojiblancos haciendo gala de su singularidad, pero también de su antigüedad. Para la década de los sesenta, no en vano, el estadio había quedado envejecido en comparación con otros recintos deportivos de primera talla como el Santiago Bernabéu, el Camp Nou, Mestalla o San Mamés.

Fue en La Catedral, sin ir más lejos, donde se certificó la defunción del Metropolitano con motivo de la eliminación copera del Atlético el 14 de mayo de 1966, aunque en el partido de ida disputado siete días antes nada resultó especial, ni distinto a lo habitual. Fue el partido número 515 que disputaron los madrileños como locales en aquel estadio, en el que el conjunto colchonero marcó 1.496 goles y se convirtió en un equipo campeón. Las lágrimas como consecuencia del cierre del campo llegarían después, sin que el balón rodara sobre un césped que quedó huérfano de fútbol hace 51 años. “Estuve en aquel encuentro y el domingo quizás pueda ver también el partido en el Calderón. Voy mañana a Madrid y quizás pueda quedarme para verlo”, apunta Argoitia.

A la espera de que el hogar actual del Atlético pase también a formar parte del pasado, los veteranos aficionados colchoneros recuerdan cómo tras quedar apeados de la Copa a manos de los leones en 1966, las máquinas solo tardaron cuatro días en entrar en el Metropolitano para convertir en escombros el que fuera catalogado como mejor campo a nivel estatal.

Unido a la imborrable huella del Metropolitano asoma el Athletic, el último oponente en rendirle visita antes del nacimiento del Vicente Calderón, que abrió sus puertas el 2 de octubre de 1966 y que, como sucedió con su predecesor, también reservará un lugar sumamente especial al club bilbaino, destinado a dejar de nuevo su sello el domingo en una cita cargada de emoción para una afición que se mudará de campo como hicieran los leones en septiembre de 2013. Entonces, el conjunto bilbaino, un ilustre conocido en las despedidas del Atlético de Madrid, abandonó la antigua Catedral para instalarse en el nuevo San Mamés, campo en el que los colchoneros, curiosamente, asoman como mejor visitante hasta la fecha con cuatro victorias y un empate en cinco partidos.

lunes, 15 de mayo de 2017

Uno de los nuestros

Artículo publicado por Jon Rivas en el blog "El aldeano número 12" el 11/05/2017


Dos veces me he sentado en el palco de autoridades de San Mamés, dos, y en ambas ocasiones era un chaval. Todavía no tenía veinte años la primera vez. Yo era directivo del Getxo, que puede sonar a algo importante, pero no lo era: simplemente me encargaba de organizar el equipo infantil, preparar los partidos de casa y organizar los viajes a los de fuera: buscar un autobús si eran lejos, o reclutar padres con coche si caían cerca. Dio la casualidad de que el Getxo, que estaba en Segunda B, se enfrentó al Athletic en una eliminatoria copera; la primera vez –y la única–, que tuvieron un duelo oficial. La cosa estaba clara después del partido de ida en Fadura, que se jugó en sábado, en el que ganaron 0-5 los hombres de Helmut Senekowitsch. La vuelta en San Mamés se disputó el miércoles siguiente, y me invitaron al palco, como al resto de la directiva del Getxo. Me había dado la locura aquel año de estudiar Ingeniería así que acudí a clase aquella tarde vestido de tiros largos, como exigía el decoro de un palco, pero sufrí un accidente: se me rompió la cremallera de la bragueta del pantalón, así que me pasé una hora encerrado en un baño de la Escuela intentando arreglar el desajuste.

Lo cierto es que lo pude hacer. Una hora antes del partido me fui a San Mamés, visité el vestuario visitante y luego el palco. Fue la primera vez que tomé canapés en un partido de fútbol.

Lo que no sabía es que aquel iba a ser un partido histórico. Fue el último que jugó Iribar vistiendo los colores del Athletic; también recibió aquel día su último gol, que le marcó Iñaki Lekerika, un chico de Santutxu.

Unos años más tarde, el Athletic nos invitó a comer a los directivos del Getxo, no sé por qué motivo, a una hora temprana ya que a las cuatro se jugaba en San Mamés el Athletic-Sestao de Copa. En aquellos tiempos, al parecer, no se acostumbraba a invitar a la directiva del equipo rival. También fuimos al palco. Ese día debutó en San Mamés Andoni Zubizarreta. Una coincidencia: la despedida de Iribar y la presentación de Zubi.

Han pasado muchos años, y muchos porteros, y ahora el que se va es Gorka Iraizoz que es, con mucha diferencia, el que más estabilidad ha dado a la portería del Athletic desde que Zubizarreta fue traspasado al Barcelona. Han pasado diez años desde que llegó a Bilbao procedente del Espanyol, tras haber salido de la cantera de Lezama para buscarse la vida, como han hecho muchos otros, y salvo en este último, en el que Valverde ha dado la titularidad a Kepa Arrizabalaga, ha sido habitualmente el número uno en la alineación del Athletic –salvo en los meses en que estuvo lesionado en su primera temporada a las órdenes de Caparrós–. El sevillano fue su primer entrenador, después llegó Bielsa y los últimos años tuvo a Valverde, que ya le dirigió en el Espanyol.

En la trayectoria de Gorka en el Athletic hubo momentos buenos y malos, grandes actuaciones y algunos errores que lastraron al equipo. Fue muy criticado por ello, aunque ahora, que se despide del equipo bilbaino, tal vez sea el momento de relativizar muchas cosas. En Bilbao, la sombra de José Ángel Iribar siempre ha sido muy alargada, y con el paso de los años su mitificación ha significado la demonización de bastantes porteros que pasaron por San Mamés. Por supuesto, el Txopo es una figura casi intocable, que pasó con letras de oro a la historia del Athletic. Yo le vi jugar muchas veces, y cuando estaba en la portería uno se quedaba tranquilo. Todo lo que hacía parecía estar bien, pero también tendré que decir, y que nadie convierta estas líneas en un sacrilegio, que internet me ha permitido rescatar imágenes que nunca había visto antes, con grandes actuaciones de Iribar, pero también con algunos errores flagrantes que, en el caso de Gorka Iraizoz, mucho más expuesto al escrutinio de los aficionados porque ahora todo se ve y se repite, hubieran supuesto su excomunión inmediata de la fe rojiblanca.

Así hay que aceptarlo. Iraizoz ha sido la referencia en la portería durante una década. Es una trayectoria muy importante, con errores y aciertos, pero ahora es el momento de agradecerle al portero del Athletic su profesionalidad y su dedicación, sus palabras en la rueda de prensa de despedida, su identificación con los colores que siempre quiso vestir. Gorka, sin duda, es uno de los nuestros.

Resumen Jor. 37ª: Athletic Club - CD Leganés

Fuente: www.athletic-club.eus


domingo, 14 de mayo de 2017

Athletic-Leganés. Ganar sí o sí

Viñeta publicada por Asier Sanz en el blog del diario Deia "Athletic Risas Club" el 14/05/2017

El Athletic necesita ganar imperiosamente al Leganés para mantener sus opciones europeas y que no le coman la tostada. Un partido en el que se despedirá al gran portero Iraizoz, un jugador de conducta ejemplar y al que los leones esperan dedicar la victoria.


#EskerrikAskoGorka

viernes, 12 de mayo de 2017

Despedida de Pulpo Iraizoz

Viñeta publicada por Asier Sanz en el blog del diario Deia "Athletic Risas Club" el 12/05/2017

Pulpo Iraizoz ha finalizado una etapa de 10 temporadas en las que ha jugado 392 partidos con el Athletic. Un portero de época que dejará el club el 30 de junio siendo el tercer portero que más partidos ha disputado, sólo por detrás de José Ángel Iribar y Carmelo Cedrún, casi nada. Un gran guardameta que se marcha agradecido y emocionado de la familia rojiblanca. Zorionak por tu carrerón!!!


#EskerrikAskoGorka